sábado, 24 de noviembre de 2018

VIERNES NEGROS

A este paso los Viernes negros serán el prólogo de los sábados, domingos, lunes y otros días aún más negros. Por si  queda algo  para pulirse. Lo curioso es que los tradicionalistas españoles, que vienen de los Reyes Católicos como poco, pues algunos descienden directamente de la pata noble de los visigodos,  no tienen reparo alguno en puntuar el año con el Halloween, el Black Friday, Papá Noel, y  San Valentíín, y vacaciones en el mar y.... La identidad depende de la cartera y secundariamente de la comodidad de seguir la ola. Cuando Evans Prtichard analizó la Cirenaica (en la hoy destruida Libia) advirtió que la clave era la segmentación de aquel país. Entendía por segmentación la imposibilidad de que la rivalidad tribal, social, cultural,  de todo tipo, pudiera desembocar en algún deseo de ir juntos a alguna parte, o ser partes de una entidad nacional bien pactada
Ahora la Navidad se adelanta un mes en las compras y es un aviso porque dentro de poco todo el año será Navidad. Pero mira cómo beben los peces. Han aprendido a ser pirañas..

www.luispancorbo.com
www.otrospueblos.com

8 comentarios:

B Fernandez dijo...

Evans-Pritchard también sugería cuando escribía sobre Sistemas políticos africanos que la heterogeneidad económica y cultural va asociada a estructuras políticas de tipo estatal. La autoridad centralizada parecía ser necesaria para ajustar a grupos culturalmente distintos. Aunque también admitía que existían formas centralizadas en pueblos homogéneos como los zulúes. Aunque África parece que ha cambiado un poco desde entonces… Con todo esto podemos perder la perspectiva y olvidarnos de que en cierto grado estamos cosificando a personas no sólo en África sino entre nosotros. La identidad parece depender de la cartera y la falta de cartera parece eliminar, no ya la identidad, incluso la existencia.

Talal Asad ponía la lupa en las relaciones entre Occidente y el Tercer Mundo: “… examinar de que formas se ha vinculado dialécticamente con las condiciones prácticas, los supuestos básicos y el producto intelectual de todas las disciplinas que representan la interpretación europea de la humanidad no europea…” En estos tiempos, tal vez, podríamos añadir también la interpretación de unos europeos sobre otros europeos. Rescatar el rechazo boasiano a las generalizaciones y poner la lupa en la pluralidad que nos rodea y nos puede enriquecer, tal vez, no sea una mala idea.

Saludos,
Benito

juan de la cruz471 dijo...

Cada año soy uno más viejo, y creo que otro más desengañado. Considero que tengo tantas camisetas y camisas en los armarios que no necesitaré en reponer en toda la vida, me han engañado tantas veces para comprar dos por una las camisas que no necesitaba, que la barra del armario no sé cómo me aguanta. Tengo dos ordenadores portátiles en casa, y si no me empujan con los softwares caducantes, no pienso renovar hasta que me asalte gravemente la obsolescencia programada. También estoy satisfecho con mi coche de 10 años.
Bueno, que me he creído, y parece que no son capaces de convencerme de lo contrario, que no necesito nada nuevo por rebajado que esté.
Sé que estoy en lo cierto, por eso tiendo a pensar que también mis coetáneos son de mi condición y ya están un poco saturados de ofertas. Creo que en algún momento esto habrá de parar severamente en nuestro mundo primero. Las empresas deberán inventarse desarrollo en el subdesarrollo para vender.
Además en este mundo de sobrepeso, diebetes tipo B, o deseos de agradar con improbable buena figura, los médicos nos recomiendan que comamos menos, y que compremos solo lo justo haciendo una lista previa para que no nos engañe el supermercado con ofertas.
Bueno que yo en estos días negros solo me compraría una merma de cinco kilos, preferentemente en el abdomen, pero como soy un desengañado tampoco me voy a ir a un ditetista, ni a un gimnasio, sencillamente sé la verdad: que debo comprar menos comida.

La salvación es comprar menos, para que se enteren de que tenemos demasiado colesterol en la economía y dejen de producir tanto tan frenéticamene, para rebajarlo o liquidarlo.

Quizá esté sucediendo en el mundo nuestro que, como ahora todo es tan sencillo de obtener por internet, estén matando la ilusión por conseguirlo, algo parecido a esas playas donde hay demasiados pechos femeninos al aire, que terminan por aburrirle el interés de mirar.

Luis Pancorbo dijo...

La pluralidad que nos rodea, no sólo es o debería ser apreciable, sino que conforma lo que nos constituye. Somos además los otros. Y si no, pues lo que decía Evans-Pritcard de los beduinos cirenaicos y otros: segmentados, orgullosos todos de sus trozos de arena.
Bien también por Boas siempre, a mi juicio. Y muy certero además tu análisis inicial, Benito. Te felicito. La identidad, la sublime, et otra vez u tema económico. Material. Los dioses están jugando en las tragaperras.

Un abrazo.

Patricia Fernandez dijo...

Buenas tardes,

¿Dónde queda el adviento? Pues se lo ha comido el Black Friday, Ciber Monday…que siempre es buen provecho después del pavo Thanksgiving. Pero más que “gracias” parece que los mismos continúan en desgracia, en la época del usar y tirar, sino puedes consumir no existes, ese es el peligro, no tienes ni voz ni voto. Desolador lo que cuenta Cathy O`Neil en su “Armas de Destrucción Matemática. Como el Big Data aumenta la desigualdad y amenaza la democracia”, narra la falta de transparencia en los algoritmos y su uso para favorecer las clases altas blancas y señala como los modelos matemáticos reflejan objetivos e ideologías.

Precursor me parece Ganivet cuando en su España filosófica contemporánea hacía referencia a la vida social patria y se preguntaba:
(...) Se podrá objetar: ¿cómo se explica que una sola dirección en las ideas se traduzca
luego en la realidad en direcciones contradictorias? ¿No se advierte aquí una
contradicción notoria? De ningún modo; antes, al contrario, en esa contradicción estriba el mayor argumento de nuestras afirmaciones (...).

Y premonitorio me parece cuando más adelante hace alusión a las tendencias en nuestro país y escribía:
(…) Como el escepticismo deja nuestro entendimiento trabajado por la duda y preso de constantes vacilaciones, no ofrece una norma ideal a la que se ajusten nuestros actos, y
éstos quedan sometidos al imperio de los móviles (…)

Permíteme continuar con los villancicos,….. tocar las panderetas, no dejéis de cantar, y poneros muy contentos, porque llega la Navidad….y esperando un nuevo año electoral que seguro será un “Año de mucho, víspera de nada”.

Un saludo,
Patricia

Luis Pancorbo dijo...

Tu análisis, Juan, de la sociedad de consumo no tiene desperdicio.
El sistema genera viernes negros continuamente y es muy lúcido advertirlo y no entrar en ese pelotón. Lo que me preocupa es que este sistema ganador actúe como un reclamo para los más pobres del mundo que en realidad no lo eran tanto. Ya verán lo que vale un peine si logran sobrevivir e ingresar en nuestros suburbios dorados Y además vienen de sitios donde hace calor, humano y atmosférico, que siempre es una pasada.
Un abrazo
L.

Luis Pancorbo dijo...

Muy interesante el tema que nos traes, Patricia, de la manipulación matemática. También está el tejemaneje, que ese es más frecuente aquí. El tejemaneje no ha cambiado desde Ganivet, porque es la forma de ser y de estar.
Siempre se quiso pasar a otra división o categoría, donde reinara la racionalidad, el buen criterio, la pauta democrática, y el buen sentido (al menos en las pausas entre degüellos y guerras civiles).
Pero cada dos por tres se vuelve a rescatar el tejemaneje y vuelta a empezar.
Un abrazo
L.

Diego Calleja dijo...

Perdón por sintetizar mucho, pero es superior a mis fuerzas, porque el problema siempre es el mismo. Son los últimos estertores del sistema capitalista (ojalá, igual es más un deseo). Parece un día más preparado por el capital para vender, como en “Los Simpson” hablan en un episodio del día del amor, inventado, como tantos otros, para vender. Pero en esta ocasión se puede ver si uno es observador, que se ha llegado a un tope. Todos los años desde que hay Black Friday se habla de que previamente, se suben los precios, para luego bajarlos en modo oferta al nivel que ya tenían. Y, esa trampa vieja, en esta ocasión, se hace porque los precios ya están al mínimo, no se pueden bajar más. Hemos hecho suelo. El sistema no da para más.
El mundo está lleno de Cirenaicas por lo visto, porque parece que hubiera una fuerza suprema que impide a colectivos (formados por gente de a pié) que tienen los mismos intereses, unirse para canalizar su energía debidamente. Los gobernantes conocen muy bien el antiguo dicho del “divide y vencerás”, y, de alguna manera, son capaces de usarlo con los gobernados (entre los que me incluyo, pese a no haber comprado nada, porque no me lo puedo permitir).
Igual no tener dinero es una buena vacuna.
Usted que ha conocido, Sr. Pancorbo, pueblos austeros, puede decir si tienen estos problemas (Ya sé que tienen otros).
Un saludo.

Luis Pancorbo dijo...

LLegué a ver y filmar, en efecto, Diego, pueblos que no manejaban metálico, ni papel moneda, es más, que no tenían sistema dinerario: por ejemplo bambuti en el Zaire, yanomamis en la Orinoquia... Me pareció admirable pues eso visualizaba mejor que otro aspecto estar en un estadio muy anterior.
De todos modos mi trabajo en las dos últimas décadas del siglo XX y la primera del siglo XXI se desarrollaba en la misma raya de la transición global. Hoy día el cambio ya está incrustado por doquier (salvo algunas bandas de indios poco o casi nada contactados). Con lo cual el rey absoluto es el dios Mammon, no hay duda.
Me llama la atención que la población mundial sea tan respetuosa en un mundo lleno de desigualdad, injusticia y opresiones. l aguante es extraordinario en el suburbio, en la pobreza, en la enfermedad, en la falta de tantas cosas empezando por la justicia, esa sirena. Y así vamos. Aquí derechos al polvorón.
Un abrazo
L.