miércoles, 1 de abril de 2026

Y LLOVIÓ LA GUERRA

  Acabo de volver de Siria y Jordania, países ambos cerca de la guerra, aunque no bajo las bombas. Esperando que así sigan, y que vuelva la cordura, me he acordado del maestro Nasrudin Hodja, aquel viejo sufí que decía: “Después de todo, el límite de llenar es el de reventar”. ¿Qué es una guerra, grande o chica, sino un negocio para los que la impulsan? Si no fuera un negocio los que tienen los botones no estarían tan interesados realmente en poner en peligro algo de su business, y quizá su familia, su tranquilidad, etc… Pero el que decide hacer o no hacer guerras, y menos del calado de la actual, no tiene otro límite que el de llenar, olvidándose que así también él, o ellos, pueden explotar como la rana del clásico cuento. En fin, reflexiones de entretiempo, es decir, de un mes que está a caballo entre el llover y el no llover de abril, y entre el titubeante desorden y el nuevo orden inextricable que nos espera. Algunos se supone que ya saben el desenlace de estos dispendios de explosivos que llueven en Oriente Medio, pero los demás seguimos dudando de si ahora será suficiente sacar el paraguas o quedarse en casa.

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lunes, 2 de marzo de 2026

EL TORO BLANCO

Este marzo empieza a bombazos en el Golfo Pérsico. No está tan lejos considerando que el mundo ya es un pañuelo de catástrofes y alguna que otra esperanza. Aquí, desde febrero, ya están los almendros en flor, empeñados en lo suyo que es desafiar al clima. Eso no es lo único errante que vivimos. También ahora y siempre es un tiempo propicio para blanquear mitos. Desde Lévi-Strauss sabemos que los mitos se pueden resolver. La razón antropológica nos ayuda. Otra cosa son los especuladores de mitos, los que viven de ellos. En Laos tienen clara, a nivel religioso y antaño dinástico, la divinidad del elefante blanco. Aquí nos conviene más el mito del toro blanco, no tanto por ser obviamente un toro sobrenatural, sino por su color inmaculado. Nada que ver con las supercherías del albinismo, tan nocivas en África. Nuestro toro blanco es la encarnación que adoptó Zeus en su gran hazaña, el rapto de Europa. Europa no era europea, sino una princesa fenicia, pero eso conviene mejor a nuestro continente que sigue mirando al mundo con pavor. ¿Cuánto nos va costar ahora el petróleo? Y así la Europa raptada asiste como en un sueño al gran desconcierto internacional.

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domingo, 1 de febrero de 2026

Y LOS NO CONTACTADOS

 

Todo el mundo quiere estar conectado. Para eso existen los móviles y lo que viene. El GPS (Sistema de Posicionamiento Global) se coloca en el teléfono o te lo meten. A veces es por la ilusión de estar en la pomada, o para que te rescaten de un alud. Cosas que dan poder y confianza, se supone. Pero aunque sea de forma modesta si uno no está conectado es como si no estuviera ya en esta prórroga del mundo. Pues bien, con todo y eso sigue habiendo pequeños grupos de indígenas que no quieren ser contactados. Ni ahora ni nunca. Según unas cifras de Survival International quedarían 196 de esos pueblos aún en aislamiento en todo el mundo. Suman unos pocos millares de personas. Y al mismo tiempo son nuestra última riqueza humana, gente en libertad, ese viejo pájaro que ya no vuela más que en sueños. Por supuesto los no contactados pagan un alto precio por ello. Cada día que pasa son menos. Se acercan ya las motosierras y nuestros virus de regalo. Son, por ejemplo, los indios mashco piros del Perú, o los awá de Brasil. O los korowai de la parte indonesia de Papúa, o los sentineleses de las islas Andamán de la India. Ellos y otros pocos ya saben que existen los demás. Y hasta han tenido que escapar cada vez más al interior del bosque para no ser apresados, si no eliminados. Algunos dirán que no es eso, que a los aislados se les acogería en nuestro paraíso moderno con todas las bendiciones y garantías. Pero ellos no son tontos. Y precisamente por eso escapan del contacto y se esconden cuanto pueden. ¿Por qué no les atraerá entrar en nuestro edén moderno? Sólo les vamos a quitar su libertad, su dignidad, su lengua, sus materias primas, su territorio, pero les vamos a dar camisetas y aspirinas.  Que pierdan su cultura, su forma de ser, no es como para tirar cohetes, y menos atómicos, pero es todo por su bien. Se están perdiendo esas cosas tan nuestras como los perritos calientes, esos que algún día no fueron de plástico si no de algún animal.

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viernes, 2 de enero de 2026

2026: ECLIPSE TOTAL EN ESPAÑA

 

El eclipse total de sol en España será el 12 de agosto de este año 2026 recién aterrizado. No somos mayas antiguos, pero ese eclipse, el primero total en presentarse aquí tras un siglo, será una buena ocasión para ver cómo se portan los cielos. De momento nuestra vieja Tierra rota bien en torno al Sol. Otra cosa es, ya en este 2026, la brecha de la desigualdad que sigue sin colmarse en el planeta. Se maquilla un poco el dato político, estadístico y demás, y arrasa la hipocresía ganadora. ¿Quién tiene el botón del arreglo? Los de siempre. Los dueños del corral. o mundo, o poder y dinero, no han cambiado desde Gargantúa y Pantagruel. Todo se remedia dando unas galletas a los pobres. Y que obedezcan y callen. Hay pastel para todos, pero unos pocos se comen el noventa y cinco por ciento, por poner una cifra. U otra que encaje. A la orden. Esperemos al menos que la luz del sol haga un descanso de poder sobre nuestras cabezas.

Ferliz año.

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