domingo, 29 de octubre de 2017

DIAS DE SAMHAIN Y CALABAZAS

Las calabazas han llegado a España, y no sólo las que se ríen como calaveras del Halloween. No hay acuerdo en Cataluña, y las calabazas ruedan de unos contra otros sin encontrar un huerto común donde prosperar. Es curioso.Hay quienes defienden la sequía. O la quema. En Galicia estos días algunos celebran directamente el Samhain, el Año Nuevo celta. Como si dijéramos el Halloween precristiano y primordial.  Todo puede ser renovado, absorbido, admitido si hay ganas de entenderse en lo sustancial y de practicar la libertad. Cuánta agua se necesita para redondear esa calabaza de España.

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9 comentarios:

Patricia Fernandez dijo...

Buenas tardes,

Si hace un año nos encontrábamos “de aquí a la eternidad (o casi)” hoy podemos decir que estamos de aquí a la ambigüedad (o perplejidad). Según las ideas de Edgar Morin, cuando un sistema es incapaz de resolver sus problemas vitales por sí mismo, se degrada, se desintegra, a no ser que esté en condiciones de originar un meta sistema y entonces se metamorfosea. Aunque según el autor, la idea de metamorfosis sería más rica que la revolución, ya que contendría la radicalidad transformadora de esta, pero la vincularía a la conservación de la vida o de las culturas. En fin, metamorfosis pero kafkiana la que vivimos estos días.

Y como en tiempos de crisis lo mejor son las ideas, la imaginación como búsqueda de ese entendimiento, permítaseme terminar con la historia del cazador que va a África con su perro (foxterrier):

- Un día el perrito se extravía persiguiendo mariposas y comienza a vagar solo por la selva. Una pantera que lo ve, se intenta abalanzar sobre él, así que el perro piensa rápidamente qué puede hacer, ve un montón de huesos de animal muerto, y empieza a mordisquearlos. Cuando la pantera está a punto de devorarlo, el foxterrier dice ¡Qué rica estaba la pantera que acabo de comer! Esta que lo escucha huye despavorida. Un mono que estaba trepando, al ver la escena cuenta a la pantera la historia, y esta le dice que se suba a su espalda y que buscaran al perro para ajustar cuentas. Salen corriendo, y cuando el perrito ve a lo lejos a la pantera con el mono encima, piensa ¿ahora qué hago?, y en vez de salir corriendo, se queda sentado dándoles la espalda y cuando están a punto de alcanzarlos dice: … ¡Vaya seriedad la del mono, hace media hora que la mandé a traerme otra pantera y todavía no ha aparecido!

Y en tiempo de calabazas y castañas, como decimos por aquí, “en el tiempo de castañas, el que apaña, la apaña”, se deben aprovechar las oportunidades cuando se presentan, esperemos que aún no sea demasiado tarde.

Un saludo,
Patricia

Patricia Fernandez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Fernandez dijo...

En lo sustancial parece que no hay ganas de redondear calabaza alguna, tal vez les venga bien a los unos y a los otros. Todo esto puede hacernos recordar más que nunca a Galdós y a la Juliana de Misericordia:

“…Ejemplo de los admirables efectos de la voluntad humana en el gobierno de las grandes como de las pequeñas agrupaciones de seres, era Juliana, mujer sin principios, que apenas sabía leer y escribir, pero que había recibido de Naturaleza el don rarísimo de organizar la vida y regir las acciones de los demás. Si conforme le cayó entre las manos la familia de Zapata le hubiera tocado gobernar familia de más fuste, o una ínsula, o un estado, habría salido muy airosa. En la ínsula de Doña Francisca estableció con mano firme la normalidad al mes de haber empuñado las riendas, y todos allí andaban derechos, y nadie se rebullía ni osaba poner en tela de juicio sus irrevocables mandatos. Verdad que para obtener este resultado precioso empleaba el absolutismo puro, el régimen de terror; su genio no admitía ni aun observaciones tímidas: su ley era su santísima voluntad; su lógica, el palo…”

Aunque parece que Galdós no se equivocaba mucho cuando afirmaba:

“Tendremos que esperar como mínimo 100 años más para que en este tiempo, si hay mucha suerte, nazcan personas más sabias y menos chorizos de los que tenemos actualmente”

Tal vez debamos convertirnos en unos seres nuevos como los de Blade Runner 2049 para ver algún cambio, aunque lo que ahora toca es honrar a Mictecacíhuatl, mientras tanto la visión de Galdós parece tener pleno valor.

Saludos,
Benito

Luis Pancorbo dijo...

Se metamorfoseará el metasistema? No sé, Patricia, aquí impera la resistencia de los materiales, el granito con el que se compactan los intereses de siempre. Ojalá todo fuese tan blando como un marron glasé, o tan adaptable como una calabaza que sirve p'ara iluminar, para asustar y hasta para hacer dulces y purés. Tu lo sabes bien, el cambio de verdad, es casi utópico. Un día el señor Jones descubre que los animales han tomado su granja. Es desde luego una revolución. Poco a poco algunos animales, entre ellos los cerdos Bola de Nieve y Napoleón, se van haciendo con el poder. Les gustan los privilegios, las manzanas, y hasta la cama del señor Jones y caminar erguidos. Pero el primer mandamiento animal era"Todo lo que camina sobre dos patas es un enemigo".
Viene la tibia tristeza de la calabaza, o de la castaña (el magosto que indica el fin del año). No se sale del ciclo. Y aquí menos.
UN abrazo
L.

Luis Pancorbo dijo...

Bueno, Benito, aquí hay que entonar eso de "Granja animal, granja animal. ¡Nunca por mí sufrirás ningún mal!". Ese es el himno que sustituyó al bello y esperanzado "Bestias de Inglaterra". La rebelión había acabado. Ya sólo hubo un mandamiento: "Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros".
La metamorfosis en la granja fue aún más fatídica que lo que dibujaba Morin y que nos ha recordado Patricia: los cerdos aprendieron hasta a jugar a las cartas con los hombres. Y hasta las caras de los cerdos fueron indistinguibles de las caras humanas.
La Juliana galdosiana que nos traes tan sutilmente, Benito, necesita más de un siglo para humanizarse.
¿Dará tiempo?
Un abrazo
L.

juan de la cruz471 dijo...

Yo creo que se han inventado lo de Cataluña para que no hablemos del tiempo, que esto sí que es un escándalo: hoy todavía tengo tomates. Normalmente desde mediados de septiembre dejaba de regar, pero anteayer volví a hacerlo para que bebieran los árboles de mi huerta, pero el "estrés hídrico" ya probablemente me ha secado un ciruelo y puede que también un manzano. Supongo que nos dirán las estadísticas que acabamos de vivir, con diferencia, el mes de octubre más cálido de la historia y que las estadísticas farmaceúticas de la comunidad catalana también registrarán un record abusivo de pastillas de dormir y tranquilizantes. Tiene que llover a cántaros como canta Pablo Guerrero; a ver si alcanzamos el sosiego, también en Cataluña.

Luis Pancorbo dijo...

Me solidarizo con tu ciruelo, víctima de la sequía aunque tu, Juan, lo regaras y cuidaras. Los árboles no entienden por qué hace tan bueno, que en realidad es tan malo. Pero es que aquí no hay miedo. Hay playa. Hace poco ya se ha visto en Galicia, se ha medio quemado, pero como queda algo de verde se va olvidar. A otro año, que ya vienen las sonrisas de las calabazas.
Pero algo habrá que hacer algún día en este país para remediar algo. Para unir algo, para injertar, para regar, y para podar, por qué no. ¿Quién ha de ser el jardinero?
El presidente actual de la República del Ecuador, Lenin Moreno, propone un Fondo Verde. Un Fondo Verde internacional para el clima. Ellos tienen la Amazonía, pero por eso mismo. Tienen que reducir drásticamente la deforestación, la degradación de los bosques (en España -y Portugal- la quema directamente). Es el odio al árbol, pues no hay sólo odio al otro.
De momento , en el mejor momento, nos quitan una hora de luz solar.
¿Tan mal nos hacía esa otra hora?
Un abrazo
L-

Ángel dijo...

Con todo respeto al Sr. Morin, mi experiencia con sistemas humanos me dice que la falta de soluciones en sus problemas vitales no da lugar a la desintegración, sino a la parálisis. La solución queda pendiente y, como ritual fuera del tiempo y del espacio, los que vienen después la intentan otra vez, de la misma manera y con el mismo resultado (como los animales de la granja reproducen a los hombres). Reviven su historia fracasada como Sísifo con su angustiante pedrusco. Porque los sistemas (las comunidades aquí) se niegan a desaparecer, aunque les den calabazas (en otra acepción del término). Y mientras no se encuentre una verdadera solución, la que está es suficientemente válida para mantener al sistema y el sentimiento de identidad de sus integrantes.
Yo no sé cuál será la solución para Cataluña. Pero si, como dicen los historiadores, estos movimientos se repiten cada cierto tiempo, lo que estoy seguro es que la solución es otra. Ojalá algún día aparezcas por Cataluña, en cualquier bando, un ingenioso foxterrier como el de la historia de Patricia.

Luis Pancorbo dijo...

Gracias, Ángel, por tu comentario tan preciso y que demuestra además de conocimiento puntual una dilatada experiencia como la tuya en la psicología práctica, aplicada, curativa.
Has captado perfectamente las muchas tristezas que confluyen en las calabazas. El tiempo es final, del magosto. Es Samhain, entre el año viejo y el nuevo. Es dar calabazas y recibirlas, que el idioma nuestro es sabio.
Y son los muertos y los santos, por lo que nos toca de tradición. Se comen huesos de santo aquí, en México directamente calaveras de azúcar.
En México vi también y filmé cómo llevan a los muertos las comidas que más les gustaban en vida (y tampoco faltaba el tequila). Qué noches las de los tarascos, mejor llamados purépechas, del lago de Pátzcuaro.
Pero uno también estima el ser de los otros, ser como se es, y el idioma de los otros. Creo que eso no se puede ni se debe subestimar y a veces sorprende que aquí haya quien a estas alturas quiera practicar el etnocentrismo, y el centralismo, y a este paso el imperio perdido.
UN abrazo y aquí estamos.
L.