Por si hubiera pocos muros en el mundo -siendo los mayores los de la desigualdad- aún se construyen más en nuestros días. Ahí se está elevando ahora el muro entre la República Dominicana y Haití. El muro cubrirá 170 de los 392 kilómetros de frontera. Según el presidente dominicano Luis Abinader el muro se inaugurará en 2024. Otra cosa es que sirva para impedir la desbordante y sufriente, inmigración de haitianos. En 1937 el dictador Rafael Trujillo no se anduvo con florituras, sino con perejil. De ahí vino “la masacre del perejil”, pues donde pasa el río Dajabón los soldados trujillistas, portadores de ramitas de perejil, aparte de fusiles, mataban a todo haitiano que no supiese pronunciar bien la palabra española perejil. No se sabe cuántos haitianos fueron asesinados, aunque la cifra oscila entre 9.000 y 20.000. El río donde ocurrió la matanza se conoce como Masacre. Y está en Dajabón, el municipio norteño donde ahora alzan un muro de hormigón con remate de alambrada.
sábado, 18 de febrero de 2023
sábado, 21 de enero de 2023
LA CUESTA DEL 23
El 1% del mundo tiene tanta riqueza como el 99% restante. Muchas felicidades a todos por lo que nos toca de la gran lotería planetaria. Con su cuesta de enero, pequeña, pero no menos insidiosa. La cifra del 1% de los humanos que son los amos del mundo habría que grabarla con letras de oro en todos los programas políticos, religiosos y recreativos. En televisiones, iglesias, bingos, estadios de fútbol... Bienvenidos a la felicidad de 2023 y lo que te rondaré. La cifra del 1% ganador y del 99% perdedor la ha lanzado Oxfam Intermon con motivo del Foro de Davos. En ese pueblo suizo se reúnen los amos del planeta y se atreven a compadecerse, pero sólo un poco, de cómo les van las cosas a los demás, ese molesto 99% que hasta come y bebe. Y que sufre el desastre climático, mientras la guerra se enquista como la desigualdad. Todo está bajo control, o sea, ¿qué ha fallado en la humanidad? El desastre es desde luego cultural, ético, económico, pero sobre todo antropológico. Otra vez empieza un año con la habitual jamboree de Davos, sonrisas y lágrimas de cocodrilo.
domingo, 11 de diciembre de 2022
GOLES Y GOLPES
Los goles
aplacan el hervor de las masas. Y su tedio vital y su malestar por las
injusticias. Lo sabían en Roma con su “pan y circo”, Qatar ha conseguido el
gran show futbolero, aunque regando de petrodólares hasta partes sensibles del Parlamento
Europeo. Marruecos, entretanto, está feliz. En diciembre el mundo parece un
penalti penoso, y con dos golpes tan extraños como el autogolpe de Perú y el desarticulado
en Alemania. Los Reichsburger, Ciudadanos del Imperio, se remontan a Bismarck y
no olvidan a Hitler. Quieren poner de rey a Heinrich XIII. Es tiempo de opereta
y zambomba.
domingo, 20 de noviembre de 2022
OCHO MIL MILLONES
Ya somos ocho mil millones de habitantes en el planeta. Enhorabuena a todos los que vivimos. No somos “unidades con base de carbono”, como dicen las máquinas vivas de los humanos en Star Trek. Otra cosa es que la democracia y la igualdad escasean en Oriente y Occidente, al igual que el agua y el trigo. Gas hay de sobra, a precio de oro, claro. Los españoles, con baja natalidad, hemos recibido una inyección con la hinchada catarí contratada para cantar: “Yo soy español, español…” Hay superpoblación, pero Malthus no tenía razón: queda margen para procrearen el metaverso. Hay guerra inflación y virus, contaminación y estancamiento. Pero no escasean las mamandurrias y afines. Al menos Einstein acertaba: “En tiempos de crisis sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”. Entonces vamos al cielo. A la orden, almirante Kirk, James Tiberius Kirk.
viernes, 28 de octubre de 2022
NUEVAS CALABAZAS DEL MUNDO
Y
llegaron las calabazas que nos da este momento del mundo. No son las eléctricas
del Halloween, sino las rellenas de inquietudes por la inflación, la guerra, y
la pandemia solapada. El año acaba ahora, según la apreciación de los viejos
cultos célticos. En España con menos aceitunas y más flacas. El cambio
climático igual dura por toda la presente generación de humanos, siete mil
millones mirando al cielo. El Homo Sapiens sabe lo que hay que hacer, a
diferencia del mamuth. Es mejor no temer tanto miedo como en Finlandia y en
Polonia agotando las pastillas de yoduro potásico en las farmacias. Eso no cura un desenlace nuclear. Es absurdo,
además, que se produzca. Por eso conviene sonreír. En la Casa de México en
Madrid han puesto un altar monumental presidido por una festiva calaca, un
elegante esqueleto, bajo los augurios de Frida Kahlo, la gran pintora, y una
cascada de velas y cempasutchiles, las anaranjadas flores de los vivos, porque
los muertos, por mucho que se empeñen algunos, nada ven.
viernes, 23 de septiembre de 2022
OTOÑADA MÁS CALIENTE
Nunca son malos tiempos para la lírica, pero hay que reconocer que el calentamiento global a este paso se puede acompañar de las peores armas. No importa. Algunos bosques supervivientes de España se tiñen de colores: vuelve el gozo de contemplar lo caducifolio. Pero entreoyendo tambores de guerra.
Eso no
es lo peor. Lo peor es que caigan bombas nucleares tácticas, de las que
aprendemos sobre la marcha, que son las más inofensivas dentro de su absoluto horror.
Algunos expertos quieren consolarnos. Las nucleares tácticas no son como las
bombas de Hiroshima y Nagasaki, sino más pequeñas y sensatas, incluso acotables
a, por ejemplo, un perímetro de 4x4 kilómetros. Eso no es nada aunque desde luego
allí se desintegraría todo: O dicho con lírica y Bach: se disolverían, aparte
de edificios sensibles, los pájaros y los árboles, y las personas -personas
humanas por supuesto- que estuviesen aún em ese mismo lugar y a la misma hora
de esta extraña galaxia.
martes, 23 de agosto de 2022
LOS FUEGOS DIGITALES TAMBIÉN QUEMAN
Los fuegos de España son excesivos, aunque más lo serán los del próximo año si no se pone remedio. Así como a la falta de agua en tantos lugares. La ironía es ver aparecer dólmenes, ya no campanarios, como el de Guadalperal en el embalse cacereño de Valdecañas. Es la viva estampa del retroceso. En otro terreno actual el avance es glorioso. “Pavimentando el camino digital del infierno” titula el periódico “The Defender” para glosar un informe del Centro de Derechos Humanos y Justicia Glocal de la Universidad de Nueva York. Muy en síntesis los sistemas de identificación digital, ya tan imperantes, acarrean violaciones de derechos humanos. Y aunque se trate de herramientas valoradas por el Banco Mundial, los gobiernos de turno, las corporaciones y empresas ad hoc, todo ese arsenal de progreso con sus herramientas, y archivos de datos biométricos y demás de las personas, no conducen sino a una edición -aún tímida pero tozuda- del “Brave New World” , la distopía de Aldous Huxley. Un mundo con los alfas en cabeza y los epsilon en la cola. Pero hoy día los parias de la India también empiezan ser intervenidos por programas como el megaproyecto de identificación digital Adhaar. ¿Por qué no se aplica algo así a fichar a los árboles aún vivos en el planeta? Así se reconocerán sus derechos y a lo mejor algunos sobreviven.