Entre pan y pan guerra, y petróleo que hay que consumir deprisa. El negocio del globo no puede ir al ralentí. Y hay que armar más bombas, que empiezan a escasear. Entretanto vivimos un mundo con ansia por hallar un capote de ideología. El negocio mundial se resiente, sobre todo para quienes tienen el asa y el saco del mismo, y eso parece necesitar arreglos drásticos. Así cobran ahora mismo preminencia quienes se postulan para rellenar el bache. Y se postulan para iluminar el camino de la victoria final: tener un orbe fluyente y obediente. Palantir se remanga para colmar el vacío. Es una empresa tecnológica puntera del Silicon Valley que ha cogido su nombre comercial de las “piedras videntes” que imaginó el novelista Tolkien, padre de “El Señor de los anillos”. Las palantir eran piedras capaces de volar, de escrutar el presente, y planear el futuro de otros territorios y países. Usando las palantir cualesquiera otros seres eran diagnosticados y liquidados. Con lo mismo Thiel, Karp, y otros directivos de Palantir, ofrecen irresistibles programas de super High Tech para analizar y tomar decisiones. No hay ejército que se precie que no quiera tener unas cuantas palantir en su arsenal. Además esa empresa acaba de publicar un Manifiesto de 22 Tesis Virales, no sólo ideológicas sino algo conminatorias. Lo importante no es elegir entre democracia y libertad sino en tener o no tener buenos sistemas operativos, y chips del mejor silicio, aparte de unas cuantas piedras videntes, aunque sean las que nos cuenten ya el mañana.
Blog de Luis Pancorbo
viernes, 1 de mayo de 2026
miércoles, 1 de abril de 2026
Y LLOVIÓ LA GUERRA
Acabo de volver de Siria y Jordania, países ambos cerca de la guerra, aunque no bajo las bombas. Esperando que así sigan, y que vuelva la cordura, me he acordado del maestro Nasrudin Hodja, aquel viejo sufí que decía: “Después de todo, el límite de llenar es el de reventar”. ¿Qué es una guerra, grande o chica, sino un negocio para los que la impulsan? Si no fuera un negocio los que tienen los botones no estarían tan interesados realmente en poner en peligro algo de su business, y quizá su familia, su tranquilidad, etc… Pero el que decide hacer o no hacer guerras, y menos del calado de la actual, no tiene otro límite que el de llenar, olvidándose que así también él, o ellos, pueden explotar como la rana del clásico cuento. En fin, reflexiones de entretiempo, es decir, de un mes que está a caballo entre el llover y el no llover de abril, y entre el titubeante desorden y el nuevo orden inextricable que nos espera. Algunos se supone que ya saben el desenlace de estos dispendios de explosivos que llueven en Oriente Medio, pero los demás seguimos dudando de si ahora será suficiente sacar el paraguas o quedarse en casa.
www.otrospueblos.comlunes, 2 de marzo de 2026
EL TORO BLANCO
Este marzo empieza a bombazos en el Golfo Pérsico. No está tan lejos considerando que el mundo ya es un pañuelo de catástrofes y alguna que otra esperanza. Aquí, desde febrero, ya están los almendros en flor, empeñados en lo suyo que es desafiar al clima. Eso no es lo único errante que vivimos. También ahora y siempre es un tiempo propicio para blanquear mitos. Desde Lévi-Strauss sabemos que los mitos se pueden resolver. La razón antropológica nos ayuda. Otra cosa son los especuladores de mitos, los que viven de ellos. En Laos tienen clara, a nivel religioso y antaño dinástico, la divinidad del elefante blanco. Aquí nos conviene más el mito del toro blanco, no tanto por ser obviamente un toro sobrenatural, sino por su color inmaculado. Nada que ver con las supercherías del albinismo, tan nocivas en África. Nuestro toro blanco es la encarnación que adoptó Zeus en su gran hazaña, el rapto de Europa. Europa no era europea, sino una princesa fenicia, pero eso conviene mejor a nuestro continente que sigue mirando al mundo con pavor. ¿Cuánto nos va costar ahora el petróleo? Y así la Europa raptada asiste como en un sueño al gran desconcierto internacional.
domingo, 1 de febrero de 2026
Y LOS NO CONTACTADOS
Todo el mundo quiere
estar conectado. Para eso existen los móviles y lo que viene. El GPS (Sistema
de Posicionamiento Global) se coloca en el teléfono o te lo meten. A veces
es por la ilusión de estar en la pomada, o para que te rescaten de un alud.
Cosas que dan poder y confianza, se supone. Pero aunque sea de forma modesta si
uno no está conectado es como si no estuviera ya en esta prórroga del mundo.
Pues bien, con todo y eso sigue habiendo pequeños grupos de indígenas que no
quieren ser contactados. Ni ahora ni nunca. Según unas cifras de Survival
International quedarían 196 de esos pueblos aún en aislamiento en todo
el mundo. Suman unos pocos millares de personas. Y al mismo tiempo son nuestra
última riqueza humana, gente en libertad, ese viejo pájaro que ya no vuela más
que en sueños. Por supuesto los no contactados pagan un alto precio por ello.
Cada día que pasa son menos. Se acercan ya las motosierras y nuestros virus de
regalo. Son, por ejemplo, los indios mashco piros del Perú, o los awá de
Brasil. O los korowai de la parte indonesia de Papúa, o los sentineleses de las
islas Andamán de la India. Ellos y otros pocos ya saben que existen los demás.
Y hasta han tenido que escapar cada vez más al interior del bosque para no ser
apresados, si no eliminados. Algunos dirán que no es eso, que a los aislados se
les acogería en nuestro paraíso moderno con todas las bendiciones y garantías.
Pero ellos no son tontos. Y precisamente por eso escapan del contacto y se
esconden cuanto pueden. ¿Por qué no les atraerá entrar en nuestro edén moderno?
Sólo les vamos a quitar su libertad, su dignidad, su lengua, sus materias
primas, su territorio, pero les vamos a dar camisetas y
aspirinas. Que pierdan su cultura, su forma de ser, no es como para
tirar cohetes, y menos atómicos, pero es todo por su bien. Se están perdiendo
esas cosas tan nuestras como los perritos calientes, esos que algún día no
fueron de plástico si no de algún animal.
viernes, 2 de enero de 2026
2026: ECLIPSE TOTAL EN ESPAÑA
El eclipse total de sol en España será el 12 de agosto de
este año 2026 recién aterrizado. No somos mayas antiguos, pero ese eclipse, el
primero total en presentarse aquí tras un siglo, será una buena ocasión para
ver cómo se portan los cielos. De momento nuestra vieja Tierra rota bien en
torno al Sol. Otra cosa es, ya en este 2026, la brecha de la desigualdad que
sigue sin colmarse en el planeta. Se maquilla un poco el dato político,
estadístico y demás, y arrasa la hipocresía ganadora. ¿Quién tiene el botón del
arreglo? Los de siempre. Los dueños del corral. o mundo, o poder y dinero, no
han cambiado desde Gargantúa y Pantagruel. Todo se remedia dando unas galletas
a los pobres. Y que obedezcan y callen. Hay pastel para todos, pero unos pocos
se comen el noventa y cinco por ciento, por poner una cifra. U otra que encaje.
A la orden. Esperemos al menos que la luz del sol haga un descanso de poder
sobre nuestras cabezas.
Ferliz año.
lunes, 1 de diciembre de 2025
CANGREJOS ROJOS DE NAVIDAD
Llegó el
tiempo de los cangrejos rojos de Navidad. Así se llama realmente Christmas, isla
que pertenece a Australia, aun estando situada en el Índico. Respecto a los
cangrejos rojos este mes completan su gran desove anual. Nada tienen que ver
con las nécoras y por ese lado se salvan. A los isleños de Christmas no les
gustan estos crustáceos por insípidos y molestos. Deben despejar sus carreteras
y jardines con sopladores de aire y rastrillos.
Es una especie de batalla perdida contra millones de crustáceos bermejos,
que si se les deja se subirían hasta las barbas. Como una especie de riada salen
del bosque en dirección al mar. En la orilla se aparean. Y como relojes con
patas los cangrejos rojos culminan sus dos oleadas reproductivas de noviembre y
diciembre. La mayoría de la escasa población local es musulmana y budista, y la
Navidad no entra en sus celebraciones. Aguantan como pueden la invasión anual
de una especie protegida a la que ni se puede molestar. Y eso pasa en una distinta Navidad del mundo,
tan lejos del turrón blando, duro, o de otro color. Donde no resuenan los “Cantos
de inocencia y de experiencia”, que inventó para explicar la vida el poeta
William Blake.
sábado, 1 de noviembre de 2025
MUERTE Y VIDA EN LA ARCADIA
Y llegaron las calaveras, algunas de azúcar, como las de México. Y otras que siguen tan misteriosas como “Et in Arcadia ego”, la frase que inspira cuadros tan hermosos y desazonadores como el de Guercuno y luego los dos de Pousin. Menos mal que “Los pastores de la Arcadia”, el segundo óleo de de Nicolas Poussin dedicado al tema, no ha sido robado en el reciente ataque al Louvre. Pero ¿qué quiere decir la mítica frase “Et in Arcadia ego”? ¿”Y en la Arcadia yo también?” ¿O “Incluso yo estoy en la Arcadia?”. ¿O “Yo también he estado en la Arcadia”?.. El elíptico verbo ser del latín flota en la tumba vacía. En el segundo cuadro de Piussin, el que está a salvo en el Louvre, se ven junto al sepulcro tres pastores semidesnudos de la Arcadia, y, como novedad, una bella y misteriosa dama vestida con un manto dorado. Ella, como apunta Léxi-Strauss, en su análisis del cuadro, no parece de este mundo, ni siquiera de la Arcadia, esa ambigua región donde la muerte se sortea pues es donde la felicidad goza de más predicamento que en sitio alguno. Es todo un don estar ahí. O haber estado. O estar un día o siempre en la Arcadia.
Pero para Léxi-Strauss no había duda: La
dama del segundo cuadro de Poussin no es una pastora sino una diosa o al menos un
ser de otro mundo. La calavera pasa a un plano que casi no se la puede ver. Y sin
embargo de ese cuadro de Poussin se hicieron estampas tan populares que se
colgaban hasta en las cabañas. Como se cuelga un talismán de la suerte.